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Carlo Jordan

born 1951 in Berlin

Sarah Jasinszczak pasó su infancia y juventud en la plaza Arkonaplatz del barrio berlinés de Mitte. El padre, un comunista convencido y miembro de la Policía del Pueblo, no lo tuvo fácil con su hija. "Llevaba mucho la contraria, preguntaba mucho y no reconocía mucho su autoridad”. Sarah se interesó pronto por la literatura; le fascinaba especialmente Hölderin y la idea de sentirse imperfecta en medio de lo perfecto. Tenía un instinto especial para detectar las imperfecciones y las encontraba en todas partes. "Mis ideas políticas surgieron con las preguntas que tenía”.

A los 15 acudió a las primeras misas de blues y entabló amistad con los tipos de pelo largo que encontró allí. En la escuela tematizó la afirmación de Rosa Luxemburg acerca de que el KPD también había cometido fallos. En opinión de Sarah, como seres humanos, debíamos reconocer nuestros fallos. Sus profesores no eran de la misma opinión.

Le negaron la plaza para estudiar Filología Germánica y Sarah Jasinszczak decidió especializarse en exportación, si bien hacía tiempo que sabía que quería seguir otro camino, al que sólo podía acceder a través de la Iglesia. Allí encontró a personas que se planteaban las mismas cuestiones que ella. Trabajó en la fundación Stephan con discapacitados psíquicos y se formó como ergoterapeuta. Políticamente, se ocupó activamente del tema de la ecología a través del grupo pacifista de Weissensee. Sarah Jasinszczak quería averiguar las consecuencias de la catástrofe del reactor de Chernóbil y del depósito de residuos tóxicos de Schönberg. Escribió artículos para Umweltkalender y, para ello, acudió en 1987 a la Biblioteca sobre Medio Ambiente de Berlín. Allí se podían sacar libros que eran tabú en la RDA. Sarah Jasinszczak fue una de las personas que en los momentos difíciles invirtieron mucha energía para garantizar la capacidad de actuación del grupo opositor. Había que concienciar a la opinión pública: Se formularon declaraciones de protesta, se imprimieron panfletos y revistas clandestinas, se organizaron eventos.

Cuando detuvieron a su pareja, Andreas Kalk, en 1988, el abogado y colaborador de la Stasi, Wolfgang Vogel, le ofreció abandonar la RDA. "Pero marcharse nunca fue una opción”. Quería divulgar sus convicciones en la RDA. En mayo de 1989, participó en el recuento de votos de las elecciones comunales y se paseó por las calles de forma demostrativa con una gran urna electoral. Fue detenida y retenida en la cárcel de Rummelsburg hasta las cuatro de la madrugada. Durante su embarazo, siguió colaborando en el servicio de la Biblioteca sobre Medio Ambiente. Organizó vigilias en la iglesia de Gethsemanekirche en favor de los detenidos por motivos políticos en Leipzig y otras ciudades, no obstante, sus compañeros ya no la permitían participar debido a su embarazo.

Tras la revolución pacífica, tenía la sensación de, por fin, poder llevar a cabo lo que para ella era importante en la vida: Fundó una comuna rural con amigos y estudió pedagogía teatral. Lo que pretendía era que la gente joven pudiera experimentar vivamente la historia. "Así pueden aprender de ella y oponersCarlo Jordan es uno de esos contemporáneos que irradian paz interior, que no se deja manipular ni pierde la calma. Así era antes de 1989, así fue en 1989/90 y así sigue siendo hoy. Fue una de las cabezas más visibles de la oposición en la RDA durante los años 1980.

El ingeniero civil recibió una fuerte influencia por parte del movimiento estudiantil antiautoritario de Occidente y del comunismo reformador de Praga. En un principio, lo que quería era poder autodeterminar su vida al margen del Estado. Hasta 1979, trabajó para empresas de construcción estatales, hasta que en 1980 empezó a trabajar como jefe de obra y profesor de Filosofía y Literatura en instituciones eclesiásticas. Desde principios de los 1970, organizaba eventos culturales oposicionistas en Berlín. La Stasi lo observó y persiguió constantemente desde entonces. A principios de los 1980 comenzó a participar en los grupos pacifistas. En 1986, Carlo Jordan fue, junto con Wolfgang Rüddenklau y Christian Halbrock, uno de los impulsores de la Biblioteca sobre Medio Ambiente. En 1988, fundó la red ecologista Arche y la revista ilegal “samizdat” (autoeditorial) Arche Nova, que venían a ser una ramificación y prolongación de la Umwelt-Bibliothek (Biblioteca sobre medio Ambiente). Arche documentaba la situación medioambiental y la decadencia de las ciudades en la RDA. La televisión occidental emitió alguno de sus vídeos, así como la película Bitteres aus Bitterfeld, en el que se exponía el deterioro medioambiental de toda una región en la RDA. Estos reportajes ayudaron a agudizar la vista de la gente y tomar conciencia de sus condiciones de vida. 

Carlo Jordan fue una de las personas que, durante la revolución de 1989, advirtió de las consecuencias de un proceso demasiado rápido de reunificación con la RFA. Era partidario de restablecer la unidad alemana mediante la convocatoria de una asamblea nacional alemana de acuerdo con el art. 146 de la Ley Fundamental. Lo cual no quiere decir que estuviera en contra de la unificación. Fue uno de los fundadores del partido de los verdes en la RDA en noviembre de 1989, y su portavoz en la Mesa Redonda Central de diciembre de 1989 a marzo de 1990. Fue miembro de la Asamblea Municipal Urbana de Berlín Este, constituida en mayo de 1990, hasta la reunificación de los parlamentos berlineses y, en 1994/5, del Parlamento berlinés.

En enero de 1990, fue uno de los impulsores del lugar conmemorativo y de investigación Normannenstrasse, creado en la antigua central de la Stasi. Desde entonces, ha colaborado con diversas publicaciones, aportando su visión de la historia de la oposición en la RDA. En 2000, se doctoró en la Universidad Libre de Berlín con una disertación sobre la historia de la militarización de la Universidad Humboldt de Berlín. Carlo Jordan es uno de los opositores que asfaltaron el camino de la reunificación alemana y a los que no se les ha mostrado, ni de lejos, el agradecimiento merecido.la injusticia”.

Ilko-Sascha Kowalczuk

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